Thursday, July 13, 2006

EL CINE EN BUSCA DE VENGANZA

  • 1. la novia en busca de venganza

    Quentin Tarantino nos arroja a los ojos la versión caníbal de una opereta de terror contranatura. Tanto en Kill Bill 1 como kill Bill 2 (la diferencia entre una y otra radica en el código bushido que impregna la primera y el comportamiento lento y meditado de la segunda, propio de las artes marciales chinas) hay decapitados, mutilados, escenas en sepia (el horror a lo natural) y sangre a chorros.

    La serie fílmica propone una trama de venganza sólo para narrar la historia del amor vengativo de una mujer abandonada a su propia muerte en vida (bella paradoja la escena de Elle vestida de enfermera (con ansias amorosas de matar) en el momento en la cual recibe la orden de Bill de no rematar a la novia).

    En tanto historia de amor, la película mantiene como uno de sus motivos constantes la resurrección: Ya la escena posterior al momento en que Elle quiere rematar (con manoseo y todo del enfermero) a la novia; ya la escena en el desierto: Budd, hermano de Bill entierra viva a la novia en un ataúd en medio del calor; ya en la mansión: la novia ha recibido un disparo en la rodilla (claro homenaje a su propia obra en Reservoir Dogs) que la inmoviliza; En Pulp Fiction, Mia es resucitada de una sobredosis con una inyección de morfina en pleno corazón ( a Tarantino le atrae revivir, matar para revivir, homenaje al arte del ladrón de tumbas).

    La riqueza de la puesta en escena (digna del teatro de marionetas en la primera parte y del cine De kung fu hecho en Hong kong en la segunda) esta apoyada en las líneas firmes y rectas del decorado (no en vano el horizonte arrastrado por el viento); esta expandida por las coreografías de las películas de artes marciales de los años setenta (he aquí la justificada presencia (como homenaje) de tres leyendas del género: sony chiba, gordon liu y David Carradine; esta estilizada por escenas animé: nos queda la sensación de Cowboy Bebop y el Camino de chihiro en Kill bill 1(en Lady Snowblood (en esta película del año 72 (la vi a mediados de los años ochenta en el teatro Bolivar de Neiva) la sangre es un trofeo) hay una escena animada idéntica a la historia de O-Ren-Ishii).

    Kill Bill es una saga de amor en el que una pérdida se transforma en furia, rabia, venganza. En Kill bill 1 la venganza lo puede con todo, aún con el asesinato; en Kill Bill 2, Tarantino nos cuenta la historia de la venganza desde el comienzo y ala calma funde el horizonte: una capilla en medio del desierto, bolero de banda sonora y el sol que pega duro a través de los vitrales; aún no hay peleas, ni sangre; no hay asesinos vestidos de negro en busca de la novia.

    Tarantino demuestra que es un gran copista de géneros (como los monjes medievales y sus palimpsestos); esta labor oscila entre el género de vaqueros (no oliven la escena de la ametralladora en la pandilla salvaje de Sam Peckimpah (sic, el tirote final de Reservoir dogs); el cine de artes marciales de (para la fotografía y los primeros planos de la segunda parte, de manera especial Bruce Lee y Enter the drago; y por supuesto, Sergio Leone (no hay que dejarse llevar por Bill cuando toca la flauta en el banco a la entrada de la capilla (ahí esta todo Ennio Morricone y los vaqueros de Leone).

    Pero, Quentin (con perdón de nombre), no sólo copia géneros y autores, parte de películas concretas; basta mencionar (dicen los que saben, que son más de cien las referencias) estas dos joyas:

    La novia vestía de negro (1968) de François Truffaut: Julie Kholer (interpretada por Jeanne Moreau) ve como su hombre cae muerto por las balas en el momento de salir de su matrimonio. Desde ese momento Julie inicia un recorrido tan negro como su vestido, con el cual comienza la venganza y mata uno a uno los asesinos de su esposo; como muñeca, deja que la consuelen y mata; maldita muñeca.

    Lady snowblood (1972) se Shigaya fujita. La dama de las nieves, nacida en prisión y huérfana. Ella cree que su existencia sólo tiene una razón de ser: vengarse de quienes mataron a su padre y luego violaron a su madre; ella recibe una educación como samurai (una ronin); Bello ángel de vestido de blanco, aunque siempre manchado de sangre.

    Kill Bill es la historia de una madre en busca de su hija, y de de venganza; Lady snowblood la de una hija en busca de venganza y de los asesinos de sus padres. La madre de nuestra dama de las nieves mata a uno de los violadores (antes de morir) de la misma forma que O-Ren-Ishii (en la escena animé (casi Hentai) de Kill Bill (exquisito homenaje al saqueo) mata al que intenta violarla).

    2. Homenaje al arte del guerrero

    El vagabundo Ichi es ciego. De oficio masajista, y consumado maestro de la espada (Ghost Dog de Jim Jarmush es la historia de un solitarios asesino a sueldo , aficionado al hip – hop, que se rige por los códigos de los antiguos samuráis, y práctica con su espada de acuerdo a los capítulos de un manual antiguo (Tsunesomo Yamamoto. Hagakure: el camino del samurai) para la correcta formación de un guerrero); Tanto Ichi, como Ghost Dog se rigen por la espada.

    Ichi es un maestro moral que vagabundea en defensa de los desprotegidos, pero, ahora él es el desprotegido; la crisis de los tiempos nuevos afecta su oficio y lo afecta por entero.

    Tanto Quentin Tarantino como Kateshi Kitano, rinden homenajes. Kitano lo hace al personaje Ichi, y sus intérprete en la televisión Shintaru katsu (un verdadero icono de la televisión y el cine japonés); tarantino lo hace a Gordon Liu (guardespalda de O-ReIshii, y uno de los de la máscara negra), Sony Shiba (Hattori Hanzo, a quien acude Beatrix kiddo para que le fabrique su Katana)y David Carradine (Bill); pero el estilo de los homenaje son diferentes: Tarantino acude al pastiche sin atacar a fondo las caracterizaciones de los personajes (los homenajes son parte del palimpsesto y se ven los tachones del personaje); en Kitano el homenaje es homenaje al arte poético de las sombras familiares, de las marionetas negras sin hilos, trajeadas de melancolía y risa, violencia y recogimiento, recuerdos y meditaciones sobre el oficio de matar.

    Tarantino es un copista de otros apuntes; Kitano un escriba de sus propios recuerdos. Ichi es una representación de sí mismo en la época Meiji (no olviden a ese otro abandonado, sin oficio de vivir: Hitokiri Battousai (antiguo asesino) ahora llamado Himura Kenshin (del animé de Kenchin, mal llamado Samurai X): la historia de la serie se desarrolla en 1878, once años después del final de una guerra que marca el fin de la era feudal en el Japón; el asesino más famoso del bando vencedor desaparece, Hitokiri Battousai, sin dejar rastro alguno; el hecho que lo afecta es una ley del nuevo gobierno que reglamenta el fin de la samuráis y y con ellos la violencia; esta ley deja en el camino a muchos guerreros, como a Ichi y Battousai); Tarantino hace de sus tres leyendas un pastiche sin referencia histórica, se ven las costuras en el autohomenaje.

    3. Meditaciones sobre la venganza.

    Un día cualquiera de 1988 Oh-Dae-su es secuestrado frente a su casa. Despierta en una celda, y allí mientras transcurre su encierro ve en la televisión que han asesinado a su esposa, y es a él a quien culpan. Durante el encierro se corta las venas, medita y escribe. Piensa en que le ha hecho daño a la agente, incluso a quien lo ha encerrado.

    Luego de ser liberado, su único deseo es encontrar a quien destruyo su vida, conocer porque y matarlo con la mayor crueldad y sufrimiento. Una de la claves de esta película es que espectador viva el desespero de Dae-Su, que comprenda porqué debe ser tan cruel.

    Este registro hace parte de Old Boy, segunda parte de la trilogía de la venganza iniciada con Sympathy for Mr. Vengeance del director coreano Park- Chan-wook; la película explora el tema de la venganza, una obsesión y constante en la filmografía de Chan-wook. La primera parte, Sympathy for Mr. Vengeance, es un viaje cruel al infierno de la condición humana, en el cual vemos el tráfico de órganos, asesinatos bien calibrados y ajustes de cuentas sin rencor.

    En su encierro, y luego de salir, Oh-Dae-Su sueña con hormigas porque ellas son opuesta a su instinto: ellas son colectivas; y él es un solitario preocupado por vengarse a sí mismo de quien lo llama en el restaurante frente a Mi-do. Recuerdan que le dice”soy un académico, me especializó en ti”; Soberbia declaración de contrarios. Este anónimo es el motivo de su venganza. Y tiene una semana desde su salida para encontrar el culpable de su desgracia. Pero la venganza no de Sangre, es de meditación.

Thursday, June 15, 2006

COMBATE A LA HOSTILIDAD

El fracasado lucha en solitario contra la hostilidad que le exige decisiones. El tamaño de esa hostilidad, insoportable a las personas, contraria a la vida y carente de responsabilidad, destroza la tranquilidad del fracasado. A partir de ahí, vive una entrega a las horas contadas, una entrega al dolor, litigando intereses propios.

El fracasado vive una excesiva carga de presente. Y ese presente tiene expresión en el día a día. Cada hora cuenta. Y aunque el hora a hora cuenta, uno puede quebrarse en mil pedazos, mil pedazos transparentes, y casi nunca hay nadie para evitar que nos rompamos en mil pedazos, mucho menos para recoger los pedazos, y aún menos para ayudar a unirlos; sólo esta uno mismo con el ánimo enflaquecido; sólo esta uno mismo abandonado a uno mismo.

Por eso, ¿cómo no sentir odio? ¿cómo evitar el rencor? no busco una divagación metafísca sobre el rencor (de eso se encargò Cioran), sólo quiero mantener los vínculos queridos, no quiero perder más amigos. Acaso, ¿que puede ser màs duro que sentirse odiado?

¿Hay algo más berraco que sentirse reconocido con el hecho de que en la familia no lo rebajen a uno de "endiablado", "poseìdo por el demonio", "monstruo"?.

A los monstruos se les ataca de frente y hay que recoger los pedazos de uno, solo. sólo queda un Padrenuestro de apoyo.

Friday, June 09, 2006

ERRATAS DE FE

Los rayos luminosos que iluminan desde fuera de nosotros las superficies que nos rodean, tan sólo han hecho evidente mi propia intemperie.

Entre más escandalosa ha sido la iluminación, más vacía ha estado la superficie que he visto.

Entre más chillón ha sido el decorado, más he logrado ver que la superficie es puro resplandor.

Podemos llamar a este resplandor progreso.

El afán de progreso material ha sido para mí un puro resplandor chocante.

Para evitar este resplandor, he recorrido el camino de mis propios fantasmas, sin las ataduras de la ansiedad.

Cada quien da vida a sus propios fantasmas.

Mi oscuridad me ha guiado desde el fondo del abismo donde habitan mis fantasmas hasta la materia de mi propia superficie.

La oscuridad ha sido indispensable para reconocer y tener mi propia visión de esa superficie.

Mi oscuridad ha sido luz, pura luz sin el brillo del ornamento.

Eso ha afectado la duración de vivir.

La duración de mis afectos.

No me cabe duda que enfrentar mis propios fantasmas ha iluminado la materia de la única superficie que quiero conservar: mis propios vínculos.

Quiero conservar la bondad, y la belleza y la cercanía de mis vínculos.

Quiero tener vínculos sin el cargamento del resplandor.

Quiero tener vínculos sin la torpeza de la posesión.

Quiero tener vínculos a partir de la suavidad de lo auténtico.

Soy digno de confianza porque aprecio los vínculos sin la brutalidad de la posesión violenta.

El cielo esta en mí porque he vislumbrado las líneas difusas de mi penumbra.

El cielo esta en mí porque he reconocido los linderos en las erratas de mi propia fe.

LA OSCURIDAD ES LUZ


La oscuridad es luz, simple luz sin ornamento.

Esta ausencia de ornamento la hace transparente, leve, cálida. Distinta a las tinieblas, densas, pesadas, fatales.

La oscuridad no es una cualidad del color. Por el contrario, es una manifestación de la luz. De la claridad de la luz y sus contrastes de visibilidad.

Las tinieblas no se emparientan con la oscuridad, en tanto fijan su visualización en la ausencia de luz.

Las tinieblas tienen su peso en la importancia del brillo luminoso.

El negro no esta de parte de la oscuridad, mucho menos el blanco. El blanco y el negro tienen vida en el contraste de la luz.

El contraste de la luz hace probable las tinieblas en tanto representan la ausencia de contornos.

La oscuridad tiene su zona de visibilidad entre el negro y el blanco, sin los rasgos cromáticos del negro y el blanco. Las tinieblas existen en el contraste del negro y el blanco con la negación del brillo luminoso.

Las tinieblas dependen de la fuerza cromática del negro y el blanco en su homogeneidad perceptiva. La oscuridad es pura y simple representación de la visibilidad del espíritu en sus crisis de confianza.

Las tinieblas son parte del hundimiento del espíritu en su falta de acogimiento y reconocimiento. La oscuridad tiene su fuerza de arrastre en la transparencia de visibilidad del yo.

Las tinieblas tienen su fuerza de apreciación en el pánico a las transparencias del espíritu cuando deviene pura fragilidad.

La oscuridad se hace evidente en los momentos de crisis de confianza. Con conjeturas en extremos frágiles.

Las tinieblas acechan a cada instante. Están ahí con su irresoluble contradicción para afectar sin compasión.

Las tinieblas tienen una excesiva carga de luminosidad.

La oscuridad es luz, simple luz sin el peso del brillo luminoso.

ANGELES

I
Párate! ¿ adónde corres? El cielo lo tienes en ti.
Si en otro lugar buscas a Dios, mil veces lo perderás.

Ángelus Silesius

II
“El discípulo dijo: ¿ Cuánto distan entre sí el cielo y el infierno?. El maestro dijo: lo mismo que el día y la noche, lo mismo que el yo (el algo) y la nada. Están contrapuestos, cada uno es como una nada para el otro, y existe una recíproca acción causal productora de placer y dolor.

El cielo esta en todo el mundo y fuera del mundo, por doquier, sin solución de continuidad, espacio o lugar, y opera por medio de la divina revelación sólo en sí mismo. Pues el cielo no es otra cosa que una revelación del eterno uno, por lo cual todo lo obra y quiere en sereno amar.”

Jacob Böehme.

Monday, April 17, 2006

PLOTINO, UNO Y EL UNIVERSO

Entre el Uno y el infinito sólo media la piel, y el peso de la soledad y la angustia. lo demás es silencio. Ya Plotino, el que da nombre a este blog, nos decía que entre el Uno y la divinidad surgía el deseo de construir el apego a la soledad del cosmos; Pascal unos siglos más tarde, adecuó esta idea hasta transformarla en miedo al universo: pánico cósmico llamó a esta sensación. Horacio Quiroga no lo planteó de esta manera, pero expresó su angustia (entre pueblerina y cosmica) en un cuento digno del temor al horror de lo cotidiano: el Hombre muerto. Un vecino de territorio en el Sur, aunque menos estético y más escatolgógico, lo reveló de una manera más adecuada a la porquería: una mosca es más importante que nosotros porque come mierda, nosotros no; Sábato representó el dilema entre el uno y el universo; ya en el prólogo que escribe para la autobiografia de Jacob Boehme deja claro que nuestro zapatero místico al coser y remendar tejía las fibras de un cosmos en miniatura y construía su propio universo. Meister Eckhart lo dijo de una manera más clara a los cristianos: no hay porque buscar a Dios fuera de uno, si el Uno está dentro de uno.
Este blog es un reto al infinito que nos aplasta y al cielo que cada quien lleva dentro de uno, porque como lo dijo en su sermón Meister Eckhart el cielo esta en mí.